fbpx

Demostraciones del Transgeneracional (2): Transferencia de información entre generaciones

Los genes conservan la memoria de nuestros antepasados.

Estudios epigenéticos demuestran que hay un mecanismo encargado de trasladar la información de una generación a otra

Los doctores Marcus Pembrey y Olov Larsen demostraron que, además de los rasgos físicos, heredamos otro tipo de información

Llegaron a esta conclusión tras comparar las repercusiones de las hambrunas en tiempos de los abuelos y la esperanza de vida de los nietos. Vieron muy clara la correlación entre ambas, y resultaba evidente que algo se había transmitido de una generación a otra, aparte del material genético. Así, por ejemplo, comprobaron que los descendientes eran más propensos a padecer diabetes.

Asombroso, ¿a que sí? Tanto, que los animó a seguir investigando, y acertaron a determinar, a partir de sus registros, la edad de los sujetos en las épocas de escasez. De este modo, se dieron cuenta de que solo en ciertos períodos del desarrollo de los ancestros era posible que se produjera una respuesta generacional: los períodos sensibles del desarrollo.

Al trabajar en ellos, descubrieron que el hambre afectaba de manera diferente a la abuela y al abuelo. A la abuela, ya en el útero, justo cuando se forman los óvulos; al abuelo, antes de la pubertad, coincidiendo con la formación del esperma. Por tanto, dedujeron, la información de lo vivido quedaba impresa en el óvulo y el esperma en el momento mismo en que se originaban.

Cuando recopilaron todos los datos que vinculaban una generación con la siguiente de todas las familias, el diagrama resultante desveló un patrón muy claro. Estaban frente a una respuesta transgeneracional.

Los genes conservan la memoria de nuestros antepasados.

¿Memoria de los genes? ¡Eureka! Habían conseguido probar que un “efecto” se había heredado en humanos; es decir, que hay mucho más en la herencia que una cadena de ADN. Habían averiguado que los genes conservan la memoria de donde proceden, lo que años después se dio en llamar impronta genética.

Sus observaciones no dejaban lugar a dudas: por un lado, habían constatado que las secuelas físicas y emocionales de la hambruna se habían hecho notar hasta cien años después, incluso en personas que no habían padecido hambre; por otro, habían establecido una indudable asociación entre la “dieta” de los abuelos y la muerte por diabetes de los nietos.

Prembey concluyó que detrás de esas evidencias existía un mecanismo epigenético, encargado de trasladar la información de una generación a otra.

¿Y esto que intención positiva tiene? Pues es sencillo, la de la supervivencia y la evolución, que algo que ya se ha vivido y ha supuesto un drama o la muerte, sea conocido por las generaciones venideras, para que no se repita o como solución en sí misma.

El problema… es que a veces la solución, está inadaptada y se convierte en un nuevo problema.

Es necesario conocer y reconocer esta información, para realizar una toma de conciencia y un cambio de emoción, que den como resultado una verdadera transformación adaptada a cada tiempo y cada individuo.

¡Porque el cuerpo no engaña… y ningún diagnóstico es definitivo!

Puedes ver más sobre respuestas transgeneracionales en humanos en este vídeo del Dr. Marcus Prembey: Ver vídeo.

Miedo transgeneracional, Miedo heredado…

Sintiendo miedo.

Los profesores Brian G. Dias y Kerry  J. Ressler, de la Universidad de Emory (Atlanta, EE. UU.), llevaron a cabo un interesante experimento que les permitió demostrar cómo una experiencia olfativa en los padres influía en el comportamiento y estructura neuronal de las siguientes generaciones.

Para ello, hicieron que un grupo de ratones sintieran temor con un determinado olor (el de la flor del cerezo), de tal manera que cada vez que lo percibiesen les provocase episodios de estrés. Y lo consiguieron.

Pues bien: esa información traumática la heredó su descendencia; así, ratones de generaciones posteriores que no habían sido expuestos a estímulo alguno reaccionaban con miedo al oler la flor del cerezo.

¿Qué evidencia dejaban al descubierto los ensayos de laboratorio? Una evidencia epigenética: que los factores ambientales (nutrición, vivencias, y las emociones vividas…) afectan a la biología de un individuo y que además se pueden transmitir.

A partir de estos hallazgos, los investigadores buscaron un fármaco capaz de tratar los trastornos derivados de situaciones estresantes. De nuevo, utilizaron a los sufridos roedores; esta vez, para inyectarles una sustancia que, afortunadamente, logró inhibir el miedo condicionado.

Aplicada en humanos, podría ser eficaz para el tratamiento de patologías basadas en el pánico o en las fobias. ¿Cuántas personas se verían beneficiadas? Un número muy grande, sin duda.

Los estudios de Dias y Ressler, junto a los de otros investigadores, dan cuenta de que cada vez son más las demostraciones científicas del transgeneracional que abren las puertas a posibles soluciones. Puertas hasta hoy cerradas o desconocidas.

El experimento de Michael Skinner

En los últimos años, cada vez son más numerosos los estudios que demuestran los efectos transgeneracionales de los factores ambientales. Entre otros, destacan los del profesor Skinner, bioquímico especializado en epigenética.

Así, por ejemplo, en uno de sus experimentos utilizó ratones genéticamente alterados con el fin de comprobar qué pasaría al reproducirlos: ¿heredarían las crías el genoma alterado?

Ratón asomando la cabeza.

Para su sorpresa, la respuesta resultó ser afirmativa. Eso significaba que los genes no estaban bajo llave, sino que, por un lado, condicionantes externos podían operar un cambio en ellos y, por otro, esos cambios podían pasar de una generación a la siguiente.

¡Impresionante! Nadie había visto algo similar. El resultado de sus observaciones superaba incluso las expectativas de Skinner. Acababa de probar que es posible transmitir marcas epigenéticas a la prole.

Si estas evidencias obtenidas con roedores se hallasen también en humanos, las implicaciones serían profundas. Significaría que somos capaces de dejar una huella en nuestros hijos y nietos de los efectos que han causado en nosotros los agentes medioambientales.

¿Te parece increíble? Pues sigue leyendo, porque la doctora Andrea Cupp fue más allá e investigó cómo afectan ciertos pesticidas a un individuo y a su descendencia. ¿Qué descubrió…? Que provocan enfermedades a generaciones futuras aun cuando no hayan estado expuestas a la sustancia.

Esto quiere decir que si la abuela contrajo alguna enfermedad durante el embarazo de tu padre o de tu madre, epigenéticamente esa información ha podido llegar hasta ti, aunque nunca tuvieras contacto con el tóxico que la desencadenó.

Sí, créetelo. De hecho, como has podido leer en la primera demostración de este artículo, los científicos Pembrey y Larsen consiguieron relacionar la hambruna en tiempos de guerra con determinadas patologías en descendientes de quienes la padecieron.

Y cada día surgen nuevos datos que revelan la existencia de patrones hereditarios de carácter epigenético. En este sentido, nos espera un futuro de revelaciones clave para entender nuestro cuerpo, actuar sobre él y prevenir enfermedades. Un horizonte tan asombroso como cercano.

Ningún diagnóstico de hoy, es definitivo…

Cuéntame más sobre los audios subliminales específicos para fertilidad

Suscríbete a mi newsletter para no perderte nada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ebook + Masterclass GRATIS

​Descubre por qué cuanto más te obsesionas por estar embarazada y ver a tu bebé, más lejos estás de conseguirlo.

Suscríbete a mi newsletter para no perderte nada

Apúntate para recibir toda la información de la siguiente edición

Responsable: Patricia Bartolomé. Finalidad: Gestionar y enviar información de boletines y promociones a través de correo electrónico. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: Puedes ejercer en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición y demás derechos legalmente establecidos a través del siguiente e-mail: info@patriciabartolome.com. Información adicional: Puedes consultarla en mi política de privacidad.