fbpx

Ley de la Claridad y Ley de la Sintonía, la importancia de aclarar tu camino y focalizar en tu objetivo de ser madre

claridad pareja

Todas las Leyes de la Fertilidad se complementan entre sí, ninguna es más importante que otra, pero hoy quiero hablarte de dos leyes que, cultivadas conjuntamente, forman la base perfecta para que a todo el camino que viene detrás le sea más fácil germinar.

Te invito a seguir leyendo y a conocer estas dos leyes tan importantes que te ayudarán a conseguir tu deseo de ser mamá.

¿En qué consiste la Ley de la Claridad?

Esta Ley existe para ayudarte a aclarar tu camino, despejar tu mente de todo lo que en ocasiones la puede cubrir de niebla para que, dejando atrás esos momentos, siempre puedas visualizar con claridad tu objetivo. 

La ley de claridad evita la confusión, para que despejes el camino hacía tu sueño de ser madre. 

A veces entramos en bucles de pensamiento que nos roban la lucidez y acabamos viviendo en medio de un desbarajuste mental continuo que llegamos a confundir con la realidad.

Por eso, es importante comenzar a trabajar esta Ley desde el principio, cuyo único cometido es aclarar tu proceso para que visualices el objetivo con mayor claridad.

No hay que olvidar que el caos siempre está al acecho, por muy claro que creamos tener el objetivo que queremos, siempre vienen épocas en que ese objetivo se difumina, por eso, conocer esta ley y saber cómo ponerla en práctica cuando la necesites, será la mano que te guíe de nuevo hacia la claridad.

 

¿Cómo poner en práctica la Ley de la Claridad?

Antes de comenzar, me gustaría que pensaras en varias cuestiones, seguro que ya has meditado sobre ellas pero juntas vamos a intentar ir un paso más allá e intentar llegar a respuestas más allá de las que ya conoces. 

¿Te animas?

Busca un hueco en tu día en el que le puedas dedicar a este ejercicio unos minutos. Regálate un momento para escribir y hazlo de una manera espontánea e instantánea.

Apunta todo lo que cruce por tu mente con respecto a tu objetivo de ser madre. 

No reescribas, ni releas, no juzgues, sólo deja fluir las ideas tal y como vengan.

Convierte todos esos pensamientos que cruzan tu mente en tinta volcada en un papel. 

“Quiero ser mamá”

“Quiero tener un hijo” 

“¿Por qué quiero ser madre?” 

“¿Cuál es el objetivo tras mi deseo de ser madre?” 

“Ser padres”

“Darles un nieto a mis padres”

Algunos pensamientos llegarán en forma de pregunta, otros en forma de afirmación y otros en forma de palabras sueltas que aparentemente pueden no tener relación con tu deseo, no importa, anota, todo lo que cruce tu mente referente a este tema. 

Y tras cada duda o pregunta, ve un poco más allá … y sigue preguntándote ¿para qué?

¿Por qué buscáis ser padres? ¿Qué necesidad cubre en ti tener un hijo?

Con cada nivel de pregunta que vayas respondiendo, sin poner juicio, sólo ofreciendo tu respuesta sincera, ve respondiendo y disipando un poco más esa niebla que oculta la verdad.

Siempre tenemos un deseo inconsciente que es el que manda y ese es el que queremos conocer con claridad y con el que tenemos que estar en sintonía. 

 

¿En qué consiste la Ley de la Sintonía?

Cuando ya tengas claro tu objetivo principal, que tras el aparentemente sencillo “quiero ser mama”, cuando esas nubes de pensamiento se hayan marchado, necesitarás estar en sintonía. 

Estar conectada con la frecuencia de tu objetivo y con el estado que tu biología necesita para responder de la manera que tu deseas. 

Cada uno de nuestros pensamientos desencadena una emoción y tras ella una reacción en nuestro cuerpo.

Cada uno de tus pensamientos y emociones produce una onda y una vibración, que el universo trabaja para materializar.

La física cuántica mediante el experimento científico de la doble ranura, en el que científicos modernos siguen investigando, ya demostró como nuestra visión y observación sobre lo que ocurre a nuestro alrededor, altera el resultado. 

Tu realidad es lo que tú eres, ves, oyes, piensas, crees, dices, haces y sientes.

Tu tienes esa potencia observadora y creadora de tu realidad, por eso, necesitas estar en sintonía, para que nada pueda interferir entre tú y tu deseo de ser mamá. 

De entre todas las investigaciones que existen para demostrar el hecho de que, nuestra observación es parte fundamental en la materialización de nuestra realidad, me gustaría hablarte de uno de ellos sobre el que me parece bastante interesante reflexionar. 

¿Hace ruido un árbol si al caer no hay nadie que lo escuche?

No contestes muy rápido, piénsalo por un segundo. 

En el siglo XVII el filósofo George Berkeley planteaba este experimento mental con el objetivo de hacernos reflexionar sobre la relación entre observación y realidad. 

Años más tarde, el experto en psicoacústica del Instituto de investigación de sonido y vibración en la Universidad de Southampton, Stefan Bleek investigó sobre esta paradoja que nos planteaba Berkeley en la que, según su teoría: 

“las cosas realmente no existen en absoluto sin la presencia de una mente, lo que sucede dentro de nuestras cabezas es privado y subjetivo”

Nosotros creamos nuestra realidad. 

Por eso es importante, que para crearla como tu realmente deseas, observes y te mantengas en sintonía con ese principal objetivo que descubrimos y aclaramos con la Ley de la Claridad.

Parece complicado, pero no lo es, sigue leyendo y te cuento como hacerlo.

 

¿Cómo puedo practicar la Ley de la Sintonía?

El profesor Emoto dejó asombrado a medio mundo con su experimento sobre el efecto que palabras y expresiones agresivas, malsonantes o negativas tienen sobre el agua. 

Te dejo este breve video de la película, “¿Y tú qué sabes? dentro de la madriguera”  en la que menciona este experimento y otras investigaciones reales y que si la ves, sin duda, te dará que pensar. 

Teniendo en cuenta el experimento del profesor Emoto y el porcentaje de agua que existe en nuestro cuerpo, para conseguir que nuestra biología trabaje a nuestro favor, necesitamos nutrirnos de palabras de cortesía, generosidad y amor pleno. 

Para conseguir esto, déjame plantearte un par de ejercicios sencillos. 

En primer lugar observa cómo te hablas y cómo te diriges a ti misma, no juzgues, solo observa como te hablas dentro de la intimidad de tu pensamiento.

Después de observar tu diálogo interno, poco a poco, ve incorporando poco a poco palabras amables hacia ti y hacia los demás. Y pídeles a los demás que tengan las mismas palabras hacia ti.

Elimina de tu vocabulario las expresiones feas y malsonantes, los pensamientos y las emociones negativas, entendiendo como negativo lo que produce un estado desagradable en ti.

Rodéate de palabras amables, escríbelas en tu diario, en tu tripita, escucha música que te deleite, no mantengas conversación con críticas ofensivas, huye de la ofensa y el juicio hacia ti misma y hacía los demás.

Intenta rodearte de lo que te aporte amabilidad.

Otro ejercicio que puedes hacer es, cuando permanezcas sentada esperando, en el bus, en el metro o en una sala de espera, observa a las personas que te rodean y piensa algo bueno de cada una.

No las conoces, no tiene que ser profundo, unas veces será sobre unos bonitos zapatos, un corte de pelo, unas uñas llamativas o unos ojos amables.

Según vayan pasando los pensamientos amables hacia los demás, te darás cuenta que todos tenemos cosas bellas y es muy posible que alguna sonrisa choque con la tuya.

A veces es más fácil decir cosas hermosas sobre los demás, por eso, si es tu caso, este ejercicio te puede acercar al hábito de la amabilidad y sin que te des cuenta también la aplicarás sobre ti.

 

Cómo sacar el máximo partido a estas leyes

Tanto la Ley de la Claridad como la Ley de la Sintonía y los ejercicios que aquí te propongo, componen una actividad que puedes llevar a cabo con tu pareja si la búsqueda la hacéis dos.

Hazle partícipe de estos ejercicios para que ambos podáis alcanzar la claridad y la sintonía que os lleve a tener más unión y estar más conectados en vuestro propósito de ser padres. 

Hablad de vuestro objetivo en común, sobre en qué clase de padre y madre os gustaría convertiros y cómo lo haréis cuando el deseado bebé llegue a vuestras vidas. 

Dejaos sorprender y sobre todo abríos, sin juicio; es información muy valiosa de la que no sois conscientes y seguramente está influyendo en vuestro resultado.

Implementar el hábito de deciros palabras amables entre vosotros, el hábito de sorprenderse con notas afables y pensamientos positivos expresados en voz alta.

Con el objetivo claro que aporta la claridad y sintonizados en vuestro objetivo, cada vez estaréis más cerca de que se haga realidad.

Espero de todo corazón que todo lo que te he contado a través de estas dos potentes Leyes de la Fertilidad te ayude a estar más cerca de tu objetivo de tener ese hijo que buscas.

Y si te animas a profundizar más y conocer el resto de las leyes de la fertilidad, te dejo un enlace para una clase donde podrás conocer cómo te pueden ayudar a convertirte en mamá.

Cuéntame más sobre los audios subliminales específicos para fertilidad

Suscríbete a mi newsletter para no perderte nada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ebook + Masterclass GRATIS

​Descubre por qué cuanto más te obsesionas por estar embarazada y ver a tu bebé, más lejos estás de conseguirlo.

Suscríbete a mi newsletter para no perderte nada

Apúntate para recibir toda la información de la siguiente edición

Responsable: Patricia Bartolomé. Finalidad: Gestionar y enviar información de boletines y promociones a través de correo electrónico. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: Puedes ejercer en cualquier momento tus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición y demás derechos legalmente establecidos a través del siguiente e-mail: info@patriciabartolome.com. Información adicional: Puedes consultarla en mi política de privacidad.