Soy donante de óvulos y quiero contar la experiencia de donar una futura vida (Caso real)

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La ovodonación es un tratamiento de reproducción asistida que en lugar de usar óvulos propios, se utilizan óvulos de una donante. 

Es la esperanza (a la que la mayoría nunca quiere llegar) para todas las mujeres que no pueden concebir un bebé con óvulos propios ya sea por insuficiencia ovárica, alteraciones genéticas o fallos en otros medios reproductivos. 

Sabemos lo importante que es este proceso para la futura mamá pero, ¿qué sabemos de la donante y su punto de vista? 

¿Qué motivación la lleva a donar sus óvulos?

¿Cómo vive la experiencia la mujer donante? 

¿Tienen algún tipo de secuela física o emocional?

Hoy quiero compartir la experiencia de una donante de óvulos para que, a través de su experiencia, conozcamos más en profundidad la realidad de dos mujeres que, aunque nunca se conocerán, les une el amor por la vida que nacerá. 

 

Futuras madres y la ovodonación

Los motivos por lo que una mujer decide someterse a un tratamiento de fecundación con la donación de un óvulo ajeno pueden ser varios pero, el deseo principal es el profundo anhelo de ser madre. 

A veces, en este deseo se interpone la edad, la reserva ovárica, problemas genéticos o fallos en otros métodos de reproducción, por lo que esta se convierte en su única opción, la cual para muchas supone un tedioso proceso de aceptación y trabajo personal adicional del que poco se habla. 

La gran preocupación de las futuras mamás es si su hijo se parecerá a ella, si su familia lo entenderá, si conseguirá identificar algo suyo en el hijo que van a gestar, si lo rechazará, si será ese hijo el que la pueda rechazar a ella… 

He hablado con mujeres a las que les han dicho que su única solución es un óvulo donado, y tras el shock inicial la idealización de la maternidad se rompe y los miedos comienzan a aflorar. 

  •  No va a ser hijo mio 
  •  Así no quiero que sea mi embarazo
  • ¿Se parecerá a mí?
  • ¿Me sentiré realmente su madre?

Tenemos muchas ideas equivocadas sobre la donación de óvulos, y me gustaría remarcar que la encargada de que tu hijo se parezca a ti, será la epigenética, que literalmente significa por encima del genoma. 

Cuando la opción es la ovodonación, existe una parte igual de importante sobre la que pesan prejuicios y les impide decir abiertamente que sí, que son donantes de óvulos. 

Para dar luz a esta parte menos conocida, experiencia, motivaciones e inquietudes lo mejor es conocer la vivencia de manera directa de voz de una donante.

Y para eso he entrevistado a Belén. Ella fue donante de óvulos y en esta entrevista me cuenta cómo vivió todo el proceso. 

Pulsa play porque te aseguro que es súper emocionante. A mí me sorprendió muchísimo porque tenía una idea totalmente diferente de este proceso y sus motivaciones.

Y si quieres leer lo más interesante de la entrevista, también lo tienes a continuación.

 

 

Primer paso, la decisión de hacerse donante. 

La primera idea cuando se habla de donante de óvulos o de esperma es la de jóvenes que su motor principal es conseguir dinero, pero cuando salimos de los estereotipos nos encontramos con la realidad. 

 

¿Cómo fue en tu caso, que te motivó a hacerte donante?

Belén:  En mi caso, vivir de manera cercana la infertilidad de una amiga íntima, conocer su sufrimiento me hizo despertar la conciencia sobre esta problemática. 

La realidad es que muchas personas donan sangre, donan la médula y donan sus órganos, y la motivación en todas es la misma: aportar un granito de arena que pueda ayudar a otra vida.

Se tiene el prejuicio de que la motivación para hacerse donante de óvulos es la económica, pero te aseguro que tras el primer pinchazo, no continuarían por dinero con el resto del proceso. 

Porque, a pesar de toda la información que me proporcionó la clínica y su buen hacer,  pasar de pensarlo a hacerlo no es tan sencillo. 

 

¿Cuando te diste cuenta que no iba a ser algo sencillo?

Belén: En el momento de hormonarme. 

Me empecé a hormonar, ante lo que mi cuerpo respondió con síntomas muy fuertes que no esperaba. 

En ese momento, pensé en que debería haberme informado más para saber con exactitud qué supone la donación. 

Necesité ponerme en contacto varias veces con la clínica porque me encontraba mal y siempre me decían que eran síntomas normales.

Parece tan sencillo como “un extra hormonal, estimulamos los ovarios, extraemos unos óvulos y te vas a casa”. 

Pero no, todo este proceso tuvo un gran impacto físico y emocional para mí y justo en el punto de la estimulación ovárica fui consciente de que la motivación siempre fue emocional y no económica. Seguí con el proceso porque me motivaba algo mucho más profundo.

 

Segundo paso. Estimulación Ovárica

Cada mes de manera natural, el ovario selecciona un folículo óptimo para ser liberado durante la ovulación, para que esto ocurra juegan un papel imprescindible las hormonas. 

La estimulación ovárica consiste en generar una ovulación múltiple mediante medicamentos hormonales, con la intención de que en lugar de que madure un único folículo, lo hagan varios en un único ciclo menstrual. 

 

¿Cómo vivió tu cuerpo este proceso hormonal?

Belén: Hubo dos días en concreto en los que no podía caminar por la presión que sentía en los ovarios. Sentía mucho dolor y necesité algunas dosis de antiinflamatorios. 

Entiendo que era algo normal pero yo me asuste bastante. 

Todas las mujeres que están pasando por ese proceso, sin ser donantes, saben a lo que me refiero, y por desgracia algunas estarán acostumbradas. 

Pero yo no pensé que mi cuerpo iba a cambiar tanto. 

Durante esta experiencia pude conectar mucho mejor con todas las mujeres que no pueden tener hijos. 

 

Tercer paso. Extracción de ovocitos. 

La punción folicular se realiza bajo una leve anestesia y es controlada mediante ecografía, es el paso en el que se extraen los óvulos que recibirá fecundados la futura mamá. 

 

¿Cómo viviste este paso?

Belén: El proceso fue frío. 

La extracción se realiza mediante una sedación, pero al despertar fue todo muy confuso. 

Me sedaron cuando me estaban preparando sin saber muy bien en el momento que lo iban a hacer y ese es el último recuerdo que tengo, al abrir los ojos me encontré en la habitación sin saber qué había ocurrido ni cómo había resultado todo. 

Unas palabras que me comunicaran cada paso del proceso, hubiera hecho la experiencia más amable y humana. 

Al despertar, estuve sola en la habitación un rato, lo que acrecentó mi confusión. 

Casi de refilón vi a una enfermera que pasaba por el pasillo y la llamé para preguntarle cómo había ido todo. 

Sus palabras fueron: “¿ya estás despierta? pues con un zumito ya te puedes ir a casa.”

 

Haciendo de abogado del diablo entiendo que para las personas que realizan este trámite físico cada día, es algo normal, y que se vive de manera totalmente distinta, desde el otro punto de vista, si hablamos con las donantes. Ocurre lo mismo con las que reciben la donación. Muchas comparten este sentir, porque escucho cientos de veces lo mismo: “me dicen muy a la ligera que la única opción es una donación de óvulos, sin preguntar cómo me siento cuando se me plantea esa opción,  nadie ve la profundidad de lo que estoy viviendo”. 

Belen: Estuve dias con dolores, me costó recuperarme de los bombardeos hormanales y aunque al principio pensé en colaborar más, de donar más veces, al finalizar el proceso me lo replanteé. 

Se podría pensar que hasta aquí el papel de la donante, pero lo cierto es que, tras la extracción, la donante tendrá que recuperarse de todo lo vivido. 

 

Cuarto paso. La recuperación tras la donación.

Belén necesitó varios días para recuperarse físicamente, lo que necesitó algo más de tiempo fue su organismo hasta regular su sistema hormonal. 

Pero este proceso no solo hay que gestionarlo a nivel físico, también requiere gestión emocional. 

 

¿Te costó recuperarte física y emocionalmente? ¿Tuviste alguna secuela?

Belén: Sí, sí que me costó. 

Estuve un tiempo regular, en lo que también influyen las hormonas que tienes alteradas, pero también el proceso en sí me alteró a otros niveles. 

Me despertaba por las noches con una sensación extraña que no sabría desescribir. 

No, no tuve ninguna secuela física y espero que no aparezcan en el futuro.

 

¿Cómo es tu sensación después de saber que hay un óvulo tuyo que podría ser un hijo?

Belén: Yo no siento que haya hijos míos por el mundo. 

Lo que sí que es cierto, es que cuando lo hice, lo quise hacer lo mejor posible. 

Durante esos días no tomaba nada de alcohol, deje de fumar, cuidaba mi alimentación para que ese material genético estuviera lo mejor posible. 

 

Compensación real tras la donación de óvulos.

¿Cómo te sentirías realmente compensada?

Belén: Mi sensación es: ojalá mis 8 óvulos hayan servido para ayudar a 8 personas.

Porque eso es lo que compensa todo lo que has pasado, pero uno de los problemas es que no tienes ese feedback. Desconoces a quién has ayudado, confías en que haya sido así, pero no lo sabes.  

Estaría bien que la clínica te informara, no de los datos por supuesto, pero sí saber que una mujer ha conseguido quedarse embarazada y cumplir su sueño gracias a tu contribución. 

Esa sí que sería una compensación real. Imagino un email o una llamada diciendo: “Belén, ha nacido un precioso bebé gracias a uno de tus óvulos. Hay una familia profundamente feliz.”

 

Hay que vivir la donación de óvulos con total normalidad.

Agradezco enormemente el testimonio de Belén, porque aparte de aportar más luz a este proceso, he podido sacar una clara conclusión. 

Deberíamos vivir la donación de óvulos con total naturalidad, desde el agradecimiento y con mucho amor, como cuando alguien dona un riñón o un órgano que sirve para aumentar los días de vida de quien lo recibe.

Cuando aparece este donante nos sentimos super agradecidos, este proceso debería tratarse igual y tener la misma sensación como gran acto de amor por ambas partes cuando se trata de la reproducción.

Gracias Belén, por tu generosidad en este acto y más aún por compartirlo abiertamente con el mundo. 

Cuéntame más sobre los audios subliminales específicos para fertilidad

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2 comentarios

  1. Primero decir que muchas gracias por hacer esta entrevista.
    Yo fui a una clínica y opte por ovodonacion pero en la espera la seguridad social me hizo el favor de hacerme dos inseminaciones, ahora estoy a la espera de si hemos tenido suerte o nos toca ir a la clínica.
    Yo soy donante de médula y me encantaría ver la misma publicidad para los donantes de esperma, óvulos o embriones. Lo veo necesario. Hay muchísimo tabú y hasta que no pasas por un proceso como este no sabes que esto existe y que hay muchísimas personas que se encuentran en esta tesitura.
    Si escuchas hablar de ello es en bajito y todo en plan secreto porque te trata la sociedad como si hubieras cometido un delito gravísimo y tuvieras que ir directo a la silla eléctrica.
    Podría hablar muchísimo más del tema pero lo dejo aquí, por favor darle más bum.
    Segundo: Mil gracias Belén de todo corazón por realizar ese acto tan valiente y altruista, ojalá hubiera más personas como tú.
    Si llega el caso a mí sí me gustaría darle las gracias a la donante ( aunque sé que no sabré nada de ella) porque gracias a ella me hará la mujer/madre más feliz del mundo por ver qué mi gran y ansiado sueño se hace realidad..
    Te deseo lo mejor de lo mejor.
    Un abrazo fuerte y mil besos.

    • Gracias por tu aportación María José!!! me alegro de que te haya ayudado, yo también estoy muy agradecida a Belén por su valentía y su generosidad. Espero que pronto las donaciones en fertilidad como tantas otras cosas alrededor de este tema se traten con naturalidad.

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